
Reflexiones sobre elecciones presidenciales (1)
Es preciso cambiar la visión para seleccionar al sucesor de Hugo Chávez Frías.
Los factores democráticos presentan casi una docena de precandidatos, pero hasta hoy ninguno sobresale como un líder que garantice una victoria sólida ante el candidato reeleccionista.
Tres de estos candidatos, Henrique Capriles, Pablo Pérez y Leopoldo López han invertido una fortuna tanto en trabajo de calle como en medios. En mas de seis meses han dilapidado recursos. Vemos como sus nombres en las encuestas no suben, mientras el líder del oficialismo mantiene un liderazgo sólido.
¿Por qué los electores que tienen intención de votar por cualquiera de uno de éstos no se pregunta el por qué de este fenómeno?
Chavez no baja y los Ni-Ni siguen inmovibles e inmutables. Estos precanditados de la MUD tienen una centrífuga de votos. Se quitan y dan electores entre ellos mismos, o sea los de su simpatía. Pero no le quitan ni un pellizco a potenciales votantes de oposición, llámense Ni-Ni, que siguen siendo importantes y determinantes como factor electoral, ni tampoco le mueven el piso electoral al PSUV, donde sería factible quitarles electores especialmente a los light e incluso despertar esperanza a los que hoy la han vivido de Chavez Frías.
¿Por qué los electores demócratas no se preocupan por este fenómeno?
Pudiéramos llegar a una conclusión: que lastimosamente ninguno de estos tres será capaz de garantizar una victoria. El país cambió, Chávez jugó un papel importante en este nuevo esquema de hacer politica y estos "jóvenes" precandidatos creen que venderse es promocionarse como si fueran una canción o un filme, o un producto de supermercado.
La política cambió, ya no sirven caminatas o trotar kilómetros o besar viejitas o niños en los brazos. La gente vota cada vez con más conciencia y más que un candidato está buscando un Presidente con un proyecto de país. Un Presidente capacitado, formado, preparado y, con reconocimiento internacional. Más que caras nuevas y bonitas está buscando a un estadista.
Las encuestas son el panorama de hoy pero no nos están diciendo quién sería el mejor candidato. Chávez tenia 2% cuando salió contra más de 60% de Irene Sáez. Empresarios y dueños de medios creyeron en Chávez y en seis meses era Presidente.
Esta historia podrá repetirse. Ahora la mejor carta que el país tiene para una Presidencia de transición es Eduardo Fernandez. Gobernaría como lo que es, como estadista, con una visión de futuro y nos reinsertaría al primer mundo, además de gobernar sin odio y rescatar la paz y la reconciliación que el país tanto necesita.
